Y así llegamos al chorro, una zona húmeda, rebosante de agua y con helecho real (Osmunda regalis), nos detenemos a disfrutar el chorro, las cascadas siempre son un espectáculo, hay hecho un mirador de madera, en este caso la estructura es muy útil para impedir el acceso de la gente a la cascada y al agua, y es que al igual que en muchos parques nacionales el baño está prohibido.
Y visto lo visto, habiendo hecho las fotos de rigos, nos fuimos, aunque hubiera estado bien subir al Rocigalgo no pudimos hacerlo por cuestión de tiempo, una excusa buena para volver a este lugar.
Parque Nacional de las Tablas de Daimiel 2026; La pesca colectiva del
zampullín común .
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Durante este mes de septiembre me está llamando especialmente la atención
el comportamiento del *zampullín común* (*Tachybaptus ruficollis*) en el *Parque...
Hace 1 día