Lo bueno de los días húmedos, o las noches en el campo donde siempre encontramos humedad, es encontrarnos con estos extraños seres, los caracoles. No se pinchan con los cardos, son capaces de subir y bajar a alturas insospechadas a pesar de llevar la casa a cuestas. Este caracol fue capaz de bajarse del cardo estirando el cuello y dejándose caer hasta el suelo. Un espectáculo a cámara lenta para observar con paciencia.
Pueblos Contra el Extractivismo señala en Bruselas la explotación del
territorio por la UE dentro y fuera de sus fronteras
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Una veintena de organizaciones de América Latina y Europa, entre ellas
Ecologistas en Acción, han realizado en Bruselas una concentración protesta
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Hace 4 horas