Lo bueno de los días húmedos, o las noches en el campo donde siempre encontramos humedad, es encontrarnos con estos extraños seres, los caracoles. No se pinchan con los cardos, son capaces de subir y bajar a alturas insospechadas a pesar de llevar la casa a cuestas. Este caracol fue capaz de bajarse del cardo estirando el cuello y dejándose caer hasta el suelo. Un espectáculo a cámara lenta para observar con paciencia.
Mariposa Papilio protenor.
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Observación de un lepidóptero de gran tamaño y color negro aterciopelado en
el suelo húmedo del bosque subtropical de *Zangjiajie* (*China*),
exhibiendo ...
Hace 14 horas