Los pinsapos de Grazalema son muy grandes, algunos más grandes todavía como podemos comparar en la imagen de el lado con dos personas al lado. Y es normal que sean grandes porque existen pinsapos de hasta 500 años de edad. El pinsapo no es ni más menos que un abeto que nos sorprende por su distribución meridional, aunque no es el único que se encuentra en el mediterráneo sur ya que existen varias especies más distribuidas por el mediterráneo que al igual que esta especie son supervivientes de las glaciaciones del terciario, una época en la que sur de Europa sin llegar a estar congelado disfrutaba de un clima eminentemente frío similar al norte de Europa. Pero estos árboles ni mucho menos son fósiles vivientes, aunque presentan un aspecto muy similar al que tendrían
entonces han evolucionado y los pinsapos son los abetos con mayor resistencia a la sequía que existe, algo lógico ya que en Grazalema aunque en el pinsapar la humedad se mantiene bien los periodos sin lluvia son muy prolongados. Esta particularidad hace que el pinsapo no pueda crecer en cualquier parte, el pinsapar se situa en la cara norte de la Sierra del Pinar, una cadena montañosa que se encuentra orientada totalmente al norte, es el lugar perfecto para que el pinsapo sobreviva en medio del clima mediterráneo. Las condiciones de umbría y humedad de esta cara de la montaña hacen que la propia ladera haga sombra al pinsapar ya que el sol ilumina justamente desde la otra cara por lo que
la humedad que penetra por la ladera y que la montaña frena es recogida por la vegetación acumulándose sobre la hojas y pasando poco a poco al suelo, además al no incidir el sol directamente durante gran parte del día hace que la evaporación sea muy baja. Así pues incluso caminando por el pinsapar en pleno mes de junio el día puede recordarnos a un típico día de otoño e incluso de invierno. Para proteger este tesoro único que se encuentra solamente en la Serranía de Ronda (y algunos dicen que la especie de Marruecos es la misma) las visitas están reguladas y para visitar este lugar hay que solicitar un permiso en el centro de visitantes de El Bosque.