Cada uno de nosotros iba acompañado de un guarda del parque en diferentes zonas para avistar a estos animales y contarlos, un trabajo duro que requiere caminar y sobre todo madrugar pues más madrugan ellos y luego ya no se los vuelve a ver. Una de las salidas fue en Sestrales y otra en el Valle de Pineta, en el primer punto se vieron muchos más tanto a la ida como a la vuelta mientras que en el otro punto fue solo al llegar pues desaparecieron rápido. Aunque estuvieron a punto de desaparecer los rebecos (o sarrios) aun corren por el pirineo aragonés.
Sendero desde la laguna Hedionda hasta las riberas del Pajaruco y Tavizna
-
Ruta circular tomando como punto de referencia inicial la laguna Hedionda
en el poblado de Tavizna. No hay una meta exacta, se trata de completar un
ampl...
Hace 2 días
No hay comentarios:
Publicar un comentario