Lo bueno de los días húmedos, o las noches en el campo donde siempre encontramos humedad, es encontrarnos con estos extraños seres, los caracoles. No se pinchan con los cardos, son capaces de subir y bajar a alturas insospechadas a pesar de llevar la casa a cuestas. Este caracol fue capaz de bajarse del cardo estirando el cuello y dejándose caer hasta el suelo. Un espectáculo a cámara lenta para observar con paciencia.
Sendero desde la laguna Hedionda hasta las riberas del Pajaruco y Tavizna
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Ruta circular tomando como punto de referencia inicial la laguna Hedionda
en el poblado de Tavizna. No hay una meta exacta, se trata de completar un
ampl...
Hace 2 días
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