Es el más pequeño de la marisma, y por lo general no aguanta posado demasiado tiempo ni permite mucho acercamiento, aunque a una cierta distancia puede observarse más o menos bien. Suele verse siempre en zonas húmedas tanto dulces como saladas, aunque a veces puede verse en zonas forestales próximas a estas. Se mueve principalmente por los matorrales de las salinas y marismas como son los almajos y salados, un territorio con comparten con la curruca cabecinegra y la lavandera boyera.
Muros de piedra seca: tradición, paisaje y refugio para la biodiversidad
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¡Hola a todos!
El otro día, dando un paseo, me fijé en un detalle que seguramente había
visto mil veces… pero esta vez me hizo pensar en algo en lo que n...
Hace 18 horas

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