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lunes, noviembre 23, 2015

El Bosque Encantado (El Gastor)



 El sábado estuve guiando una ruta en El Gastor, el día empezó bien (climaticamente hablando) pero a media mañana cambió de repente, empezaron a entrar nubes cargadas de humedad y se nubló. No solo aparecieron nubes sino también niebla por lo que el horizonte desapareció y no había nada más allá de unos pocos metros. Si bien a muchos esta situación le puede parecer agobiante a mi encantó pues es en estos días cuando puedes ver el bosque de otra manera, más especial, más mágica y sentir que estás en otro lugar diferente del que estás, del mismo lugar en el que estuviste hace un mes y brillaba el sol y ahora es un bosque de niebla con maravillosos contraluces y sombras. Llovió un poco también, pero ya daba igual, la humedad nos había dejado mojados y el paisaje era tan increíble como efímero, pues en cuanto se vaya la niebla volverá a ser lo que era, un paisaje de ensueño, pero no de sueño como lo pudimos ver.

lunes, diciembre 29, 2014

´Subida al Torreón 2014


 Los últimos años habían sido muy buenos con respecto al tiempo permitiéndonos ver todo lo que se podía ver desde la cumbre, pero este año ha sido completamente diferente pues no se veía más allá de dos metros gracias a la densa niebla que envolvía la sierra del pinar, más que niebla era como estar en una nube. Una nube que además de la cortina que nos ofrece es una auténtica fuente de humedad que nos dejó más mojados que una avutarda. La combinación de humedad junto con el sudor propio de la subida hacía que llevar un abundante abrigo fuera un inconveniente más que una ventaja. Las gafas se empañaban por lo que había que continuar sin ellas. En definitiva una auténtica aventura por la montaña que a pesar de no ser de las más altas precisamente, en ocasiones nos muestra que la montaña no es para tomársela a broma.
La bajada fue mucho mejor pues se fue el viento y la humedad y se recuperó una agradable sensación térmica que hizo la bajada mucho menos sufrida. A pesar del día que nos tocó algunas plantas como la vinca nos muestran que no está siendo un año demasiado frío por estos lares y es que los inviernos ya no son lo que eran...Tras la ruta fuimos a tomarnos el clásico pucherito en casa de Juan Clavero que viene siempre muy bien haga o no haga frío. Los más de 800 metros de desnivel dejan su huella en el cuerpo con las típicas secuelas del senderismo que permanecerán durante unos días para recordarnos que subir montañas no es ninguna inocentada aunque sea el día 28 de diciembre.

viernes, septiembre 20, 2013

Encinas del Cantábrico


Aunque no es un árbol habitual en el Cantábrico, pues es uno de los principales elementos mediterráneos de la Península Ibérica, podemos encontrarlos en algunas zonas del norte peninsular costero. En este caso hablamos de Quercus ilex subsp. ilex  que tiene las hojas más alargadas y recuerdan al laurel o a plantas de la laurisilva, adaptadas a bosques húmedos, a diferencia de Quercus ilex subsp. ballota que es la especie habitual que habita en el monte mediterráneo adaptada a climas muy secos. 
Así pues en zonas como el Monte Buciero resulta cuanto menos curioso ver a esta especie plenamente integrada entre las especies típicas del bosque atlántico predominante en el cantábrico.

martes, abril 17, 2012

Vistiendo a los árboles

Si los árboles tardan en crecer, la mayoría tardan en crecer toda una vida, más aun tardan en vestirse, si encontramos un árbol cubierto de musgos o líquenes es porque tiene muchos años, y sobre todo mucha superficie además de ser un punto donde la abundancia de agua es mayor gracias a la capacidad de retención de agua de las plantas y la evotranspiración por la que crean humedad ambiental. Las encinas se prestan muy bien a esto de la moda natural, la de la imagen iba vestida de musgo, verde, todo el tronco, como si de una historia de duendes, hadas y héroes se tratase mientras que otros se visten de líquenes, blancos, verdes, grises o amarillos. Otros árboles tienen un  poco de todo, cualquier combinación es buena para alegrarnos un poco la vista.

sábado, noviembre 13, 2010

Bosque de quercíneas .... y acebos.

Aunque lo habitual en los montes de Cabañeros son los bosques perennes de Quercus así como los bosques de riberas o bosques caducos de Quercus pyrenaica también nos podemos encontrar algunas especies entremezcladas entre estos como son los acebos. En el camino que nos lleva hasta la Chorrera de Horcajo podemos encontrar, si sabemos mirar y vamos atentos, algunos acebos por ahí dispersos que intentan confundirse con las encinas dado lo similar de sus hojas. El clima húmedo junto a los arroyos unido a la umbría que genera un bosque espeso hace que estas especies aun puedan subsistir aquí a pesar de encontrarse geográficamente en otro clima, como ocurre en otras partes del parque con tejos, abedules y loros. Algo similar ocurre en el P. N. de Los Alcornocales donde tampoco es complicado encontrar acebos entre la vegetación mediterránea junto a los arroyos. A veces el pasado convive con el presente y solo es necesario fijarse un poquito.

sábado, diciembre 05, 2009

Bellotas de encina

La Bellota es un fruto de otoño que satisface las necesidades alimenticias de muchas especies animales en la península ibérica, desde pequeños roedores que las aprovechan y las acumulan para irlas consumiendo durante esta época fría hasta grandes animales como los ciervos y los jabalíes que en otoño aprovechan el alimento dado por este árbol. Pero posiblemente lo más espectacular de este fruto es el maravilloso viaje que hace un animal a nuestra península y a zonas del norte de África para consumir este manjar, las grullas. Las grullas viajan a la península a zonas varias que se caracterizan por la presencia de encinares u otras quercíneas para alimentarse de bellotas, muy abundantes en otoño, si biuen no es su único alimento ya que estas aves son omnívoras y pueden alimentarse tanto de vertebrados como de invertebrados, todos ellos de pequeño tamaño.
Pero no solo alimentan a los animales, también el hombre ha sabido aprovechar este alimento, asi lo describe Estrabón: "En las tres cuartas partes del año los montañeses no se nutren sino de bellotas, que secas y trituradas se muelen para hacer pan, el cual puede guardarse durante mucho tiempo”,si bien hay que reseñar que esto ya venía de épocas prehistóricas y no solo de la época romana. Hoy lo de comer bellotas parece cosa de pobres o algo cutre o denigrante ya que hoy tenemos metido en la cabeza que las bellotas son para los cerdos para que produzcan jamón. Sin embargo las bellotas de encina están muy ricas y no es mala cosa aprovechar las excursiones otoñales para comer unas cuantas y comprobar cuanta energía dan y cuan saciantes son. No perdamos de vista que las comunidades que aprovechaban bien la bellota aun no disponían de especies cultivables tan apañadas como la patata u otras especies cultivables procedentes del nuevo mundo.

miércoles, agosto 20, 2008

Encina (Quercus ilex)

La encina es el árbol más abundante en la raña de Santiago, los encontramos siempre muy espaciados unos de otros, aunque pocos debido a la gran producción de bellotas estos árboles proporcionan alimento durante el otoño a toda la fauna herbívora u omnívora, así pues los ciervos durante el otoño se hartan de bellotas así como los jabalíes, sin embargo el, exceso de ciervos y jabalíes impide la regeneración natural de La Raña, esta alteración proviene de la roturación de La Raña para hacerla cultivable, en un monte cerrado apenas habría hierba mientras que en el pastizal no hay otra cosa por lo que a los ciervos les sobra el alimento, así que para regenerar el monte hay que hacer cercados para plantar las nuevas plantas y así impedir que los herbívoros den cuenta de ellas.