En otoño los mirlos se dejan ver con todo el descaro del mundo en los jardines, como suele ocurrir con las aves sus movimientos dependen de donde ande la comida. Y claro, en otoño llueve, entra humedad, se activan las babosas, las lombrices están a la orden del día y claro, los mirlos lo saben y por eso es fácil verlos picoteando el suelo de aquellos lugares con césped.
El fresno de la Virgen de Chilla en Candeleda (Ávila).
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En plena *Sierra de Gredos*, cerca de *Candeleda*, en la provincia de
*Ávila*, se alza este magnífico *fresno *(*Fraxinus angustifolia*), un ser
vivo de ...
Hace 2 días

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