Mostrando entradas con la etiqueta Dehesa de la villa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dehesa de la villa. Mostrar todas las entradas

viernes, enero 31, 2014

Abubilla en la Dehesa de la Villa


Mucha gente la relaciona con la peste, aunque en los muchos encuentros que he tenido con este ave nunca he percibido el olor, sino que lo que más recuerdo siempre, especialmente en primavera es su peculiar reclamo pu-pu-pu pu-pu-pu, que repite continuamente y llena las zonas forestales. En los parques de Madrid estas aves son residentes y pueden verse durante todo el año, aunque en número inferior al de otras aves más generalistas como palomas o urracas. Y a diferencia de éstas no son tan confiadas y de no ser por el árbol que tenía delante no me podría haber acercado lo suficiente para tirar la foto mientras seguía martilleando el suelo buscando algo de comer.

miércoles, enero 29, 2014

Urracas de la Dehesa de la Villa


 En Madrid resulta mucho más fácil fotografiar a las urracas que en Cádiz, son mucho más abundantes, llevan mucho más tiempo conviviendo con la gente y sobre todo son muchísimo menos asustadizas, lo que facilita mucho la toma de imágenes. Es tal el punto al que están acostumbradas a la presencia de la gente y la práctica ausencia de depredadores que eso de volar lo evitan al máximo, hasta tal punto que llega un momento en el que el teleobjetivo empieza a sobrar.
Como buenos córvidos que son su alimentación es variada y suelen encontrarse escarbando en el suelo para sacar todo tipo de invertebrados como larvas de insectos, moluscos, lombrices, etc..
El poder observarlas tan de cerca permite ver detalles como la muda de las plumas, que las deja casi calvas, en el mes de agosto o incluso verlas caminando por la terraza de tu casa además de escuchar continuamente su peculiar reclamo.

lunes, enero 27, 2014

Ardilla roja


 Como en esta ocasión vi a la ardilla antes de que ella me viera a mi pude tirarle un sinfin de fotos en variedad de posturas y lugares. Las ardillas son habituales en los parques de Madrid pudiendo encontrarse en lugares tales el Real Jardín Botánico, el Retiro, los jardines de la la Moncloa o la misma Dehesa de la Villa que se encuentra cerca la Ciudad Universitaria. Aunque son eminentemente arborícolas da gusto ver como se manejan en tierra corriendo a gran velocidad en tramos cortos.
 Si bien no es fácil verlas a la primera la presencia de piñas roídas en el suelo nos dará una idea de donde están los árboles más frecuentados. El sonido que emite es similar al que la gente atribuye a las ratas, un chirrido agudo y estridente que pueden  hacer incluso cuando llevan una piña en la boca. El color oscuro de su cuerpo hace que pase desapercibida cuando se para en los árboles aunque en movimiento lo que destaca es su enorme cola, de color rojizo.

viernes, noviembre 23, 2012

Mirlos en otoño

En otoño los mirlos se dejan ver con todo el descaro del mundo en los jardines, como suele ocurrir con las aves sus movimientos dependen de donde ande la comida. Y claro, en otoño llueve, entra humedad, se activan las babosas, las lombrices están a la orden del día y claro, los mirlos lo saben y por eso es fácil verlos picoteando el suelo de aquellos lugares con césped.

lunes, noviembre 12, 2012

Urracas al vuelo

Aunque vista así pueda parecer algún ave tropical de esas que nos suelen enseñar en los zoológicos o parques de fauna se trata del momento en que la urraca emprende el vuelo y abre la cola como un abanico a la vez que nos muestra los colores de las alas, blancos, azules y verdosos que tanto contrastan con el negro del resto del cuerpo y que nos hacen olvidar que se encuentran muy emparentados con el cuervo. Este momento dura muy poco, no es más que un instante por el que vale la pena quedarse observando a estas abundantísimas aves.

domingo, noviembre 11, 2012

Amanita codinae

No todas las amanitas son de vivos colores, algunas como esta, son blancas con el sombrerillo cubierto de placas marrones. Es una seta de gran tamaño que podemos encontrar habitualmente en parques y jardines donde salen de entre el cesped. Antes de abrirse del todo la seta las laminillas están tapadas por un velo que se desprende fácilmente. A pesar de poco colorido resulta una seta bastante espectacular y llamativa por su robustez y tamaño que aunque podría comerse es de poco valor gastronómico, algo que unido a que suele salir en jardines, que absorben buena parte de la contaminación de las ciudades hace poco recomendable su consumo.

domingo, abril 01, 2012

Estorninos a contraluz


Vayas adonde vaya siempre hay algún lugar donde los encuentres a montones, picoteando en el cesped, volando o en lo alto de un árbol con su peculiar color negro, pico amarillo, pero algo más pequeños que los mirlos y de porte más erguido además de tener una cola más corta que estos. Aunque son nativos de Europa y Asia, al ser tan buscavidas y con una buena capacidad de adaptación y colonización de nuevos hábitats por lo que se encuentran ya en medio mundo gracias a la introducción por parte del hombre. En muchos lugares se hacen campañas contra los estorninos, a los que atribuyen problema tan graves como el ruido que hacen al anochecer (menos ruidoso y molesto que los coches discoteca), que realizan deposiciones sobre la ropa tendida y otra tanda de sinrazones que no justifican actuaciones contra ellos. Los métodos de espantar a estorninos mediante ruido han fracasado estrepitosamente, sin embargo en zonas agrícolas lejos de ser una molestia resultan impresionantes las nubes que forman los estorninos junto al ganado. Un animal, que a pesar de su reducido tamaño puede resultar impresionante cuando actúa en grupo.

viernes, junio 05, 2009

Parque Dehesa de la Villa

La Dehesa de la Villa es un parque madrileño cercano a la ciudad universitaria que ocupa una superficie de 71 Has. Su nombre, dehesa, nos hace pensar más en encinas que en pinos, en sus inicios este espacio si que fue un encinar, pero desde su donación por parte de Alfonso VII de Castilla a la Villa de Madrid en 1152 ha sufrido grandes transformaciones y reducciones hasta presentar el aspecto actual. Estuvo a punto de desaparecer debido a un proyecto de manicomio que se iba a levantar en estos terrenos, afortunadamente ese proyecto nunca se llegó a ejecutar. Se estima que desde finales del siglo XIX presentaba la misma extensión que en la actualidad, en esas fechas se plantaron miles de árboles recuperando el espacio forestal lo que lo puso en valor como lugar de esparcimiento. Actualmente es un parque de tipo forestal donde domina el pino junto con algunas encinas, vegetación de ribera en las zonas húmedas y escaso matorral. Es un lugar de gran importancia para las aves que aunque lo fácil es ver urracas y mirlos son muchas las aves que ocupan este espacio verde de la capital.