En el parque Polvoranca encontramos otra colonia mas de esta especie de galápago invasor que aprovecha cualquier estanque, por pequeño que sea, para instalarse. En este lugar no es la única especie exótica pues comparte el espacio con las enormes carpas. Ocupa un lugar que también necesitan las gallinetas y fochas que se ven desplazadas por estas especies contandose sus ejemplares con los dedos de la mano. De estos galápagos podemos encontrar de todos los tamaños, ya se sabe, cuando son pequeños molan pero cuando crecen y crecen llegan a ser grandísimos ejemplares que además no tienen ningún problema en reproducirse libremente por lo que al igual que las carpas lo más recomendable es no alimentarlos, aunque también es verdad que si se echan migas de pan serán los patos, que también hay ya demasiados, los primeros que lleguen a por ellas.
Tierra de Campos arde en silencio: denuncian la destrucción sistemática de
los últimos refugios de biodiversidad
-
Las quemas intencionadas de arroyos, cunetas y vegetación de ribera están
arrasando los escasos enclaves naturales que sobreviven en un paisaje
agrícola ...
Hace 38 minutos

No hay comentarios:
Publicar un comentario