Este cardo, cuyos pinchos destacan mucho menos que otros como el borriquero dejando protagonismo a la flor, es la Centaurea sphaerocephala, una de las flores, o mejor dicho; inflorescencia, más grandes de cuantas podemos encontrar en la Bahía de Cádiz, dentro de las plantas autóctonas. Suele atraer a numerosos insectos entre los que destacan los escarabajos polinizadores y una gran variedad de abejas y avispas. Su floración, aunque espectacular es efímera y puede observarse durante la primavera en los meses de abril y mayo, aunque dependiendo del año puede adelantarse o atrasarse o bien prolongarse mediante individuos aislados que florecen antes y después de estas fechas. Pero la verdadera explosión de color, cuando están todas a la vez en flor es ahora mismo.
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