La perdiz roja es una de esas aves que conocemos casi todos dado la fama que tiene, especialmente como especie cinegética y comestible. A diferencia de otras aves de nuestro entorno que son eminentemente voladoras, las perdices tienen una especial preferencia por el suelo donde hacen su vida e incluso anidan escondindo cuidadosamente los nidos para proteger de los depredadores los numerosos huevos que pone. Su sonido es similar a un transistor de radio y puede escucharse fácilmente en gran parte de la península ibérica, pero además de su canto es capaz de emitir otro sonido; cuando se pasa cerca de un perdiz y esta se ve, digamos, acorralada, juega a la confusión haciendo un fuerte sonido a la vez que bate las alas provocando desconcierto al posible depredador o bien dando un buen susto.
02.06.2012 Chipiona
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Jornada de RAM en una mañana fresca y nublada. Parecía que Manuel y yo nos
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Hace 6 horas

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