Algunas aves en su fase juvenil pueden ser lo bastante diferentes al adulto como para provocarnos una confusión en la identificación. Un caso de sto es un ave tan común como la focha común, si nos encontramos al juvenil solo entre que se zambulle hasta el fondo, su color grisáceo y su pico que nada tiene que ver con el definitivo nos llevará al equívoco. Sin embargo al ver a adulto y juvenil, que presentan la misma silueta, nuestras dudas quedarán perfectamente aclaradas.
Muros de piedra seca: tradición, paisaje y refugio para la biodiversidad
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