Mostrando entradas con la etiqueta Sierra del Pinar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sierra del Pinar. Mostrar todas las entradas

lunes, mayo 02, 2022

Sierra del Pinar, la cumbre de Cádiz


La Sierra del Pinar es la cadena montañosa más alta de la provincia de Cádiz en la que encontramos los dos picos más altos; el Torreón con 1648 msnm y el pico San Cristóbal con 1554 msnm. Son cumbres despejadas en la que pueden encontrarse algunas gramíneas y pequeñas herbáceas, sin embargo en sus laderas la vegetación arbustiva y arbórea prácticamente llega a la cumbre desde la cuál se divisa desde el estrecho de Gibraltar hasta Sierra Nevada en los días más despejados.

En la cara norte de la sierra se ubica el pinsapar de grazalema, el de mayor extensión de este parque con ejemplares que alcanzan los 1500 msnsm en un par de masas que se pueden encontrar recorriendo la crestería siendo estos pinsapos de gran tamaño y por tanto bastante viejos. La edad de los pinsapos puede verse en su aspecto, los ejemplares jóvenes presentan copas cónicas perfectas mientras que los ejemplares de más edad tienen un aspecto "despeinado"
La cara norte de la Sierra del Pinar, con el San Cristóbal al fondo es un gradiente de vegetación que va desde el pinsapar puro en las zonas más altas y enclavado en las rocas, a una fase mixta de pinsapo y quejigos quedando quejigos y encinas con algún pinsapo aislado en la base de la sierra junto a los Llanos del Rabel. La cara norte guarda sombra la mayor parte del día lo que permite mantener las condiciones de humedad necesarias para el pinsapo.
Estas cumbres y otras cercanas enclavadas en una zona donde confluyen las llanuras del Guadalete y el Valle del Guadalquivir se convierten en un punto capaz de retener las nubes que vienen de varias direcciones de manera que se convierte en una zona inesperadamente húmeda y que tiene la mayor pluviometría de la Península Ibérica. Esta misma circunstancia da lugar a otro espectáculo de la naturaleza que solo podemos ver a cierta altura sobre las montañas, el mar de nubes.
La capacidad de retener nubes de las montañas nos crea este singular paisaje que ya he podido contemplar en otros lugares como en Los Picos de Europa, la Gomera o La Palma y que esta ocasión podemos disfrutar cerca de casa. Si bien parecen tener consistencia de algodón las nubes son vapor de agua y parte del ciclo del agua de nuestro planeta. Aunque parezca que tapan el paisaje en realidad lo que hacen es crear un nuevo paisaje que cambia en cada instante y cada ocasión.

 

domingo, enero 09, 2022

Acentor alpino



Un habitual en las subidas al pico del Torreón es el acentor alpino, un simpático pajarillo algo más gordo que un gorrión y bastante confiado que aparece por las cumbres del torreón en busca de los restos de comida que dejan los numerosos excursionistas. Su nombre alpino no es en vano pues habitualmente ocupa zonas de alta montaña lo cuál hace que no resulte demasiado abundante en la provincia de Cádiz ya que no cuenta con demasiado hábitat, no obstante en esta zona es una ave invernante y sus zonas de reproducción están mucho más al norte. Se caracteriza por su pecho naranja y estriado así como a la banda negra con puntos blancos del centro del ala.

lunes, enero 14, 2013

Crestería de la Sierra del Pinar 2012




 La Crestería de la Sierra del Pinar es una de las rutas de mayor dificultad que podemos realizar en la provincia de Cádiz pues nos movemos por la zona más alta de la Sierra de Grazalema junto con las cabras montesas. Al estar en la zona de reserva es necesario solicitar permiso para poder realizar esta interesante ruta. Comenzamos en la carretera de Grazalema a Zahara, justamente donde se encuentra el aparcamiento y la caseta de control para el acceso al pinsapar.
El sendero comienza en el mismo punto que el pinsapar, y terminamos llegando al Torreón y descendiendo por el sendero del mismo nombre terminando la ruta en la carretera de Benamahoma a Grazalema. Muchos son los compañeros de viaje de la ruta entre los que nos encontraremos a buitres leonados y cabras montesas.

En el primer tramo tomamos el mismo sendero que nos llevaría al pinsapar hasta llegar al puerto de las cumbres, donde buscamos el acceso al Pico San Cristóbal por donde más cómodo nos resulte pues a partir de este punto ya no encontramos más caminos hasta emprender la bajada del Torreón. Subiendo hacia el San Cristóbal nos encontramos los primeros grupos de cabras montesas por la ladera y aprovechando las praderas de montaña que presentan buenos pastos para las cabras a pesar de las espinas que contienen la mayoría de las plantas que encontramos ya en las zonas de cumbres. Aquí comienza la crestería, que sin presentar gran desnivel pues ya lo hemos salvado (casi 600 msnm de los 700 que alcanzaremos al llegar a El Torreón) acaba resulta un auténtico rompepiernas gracias a los continuos subeybaja y la ausencia de camino. A partir de aquí el paisaje de roca con escasa tierra y el pinsapar abajo a la derecha serán nuestras constantes.
Una vez hemos ganado esta altura nos encontramos numerosos buitres, algunos incluso volando por debajo de nosotros y una pequeña sorpresa que muchos no esperaban; la imagen de Sierra Nevada al fondo dejando ver el Mulhacén y el Veleta, los picos más altos de la Península Ibérica. No solo veremos buitres en el aire sino también los aviones roqueros, los únicos miembros de la familia de las golondrinas que permanecen todo el año en nuestra provincia.
Si bien el sendero del pinsapar va más abajo que la crestería durante la ruta nos encontramos dos pinsapares al límite de sus condiciones óptimas que presentan un aspecto mucho más envejecido que los de más abajo, algo que denota su porte despeinado en comparación con ejemplares más jóvenes que presentan aspecto de arbolito de navidad con un bonito porte piramidal. La observación de los troncos nos permite ver líquenes que no son nada habituales en nuestra provincia, y que posiblemente esta sea su única ubicación en muchos kilómetros a la redonda dado el peculiar microclima de este bosque relicto. Mientras vamos llegando al Torreón y antes de pasar la zona más compleja que consiste en un lapiaz (rocas que dejan enormes grietas entre si y dificultan el tránsito a pie convirtiéndose en trampas mortales para las cabras montesas y domésticas)
Al fondo se nos muestra el Parque Natural de los Alcornocales con sus picos más altos, El Montero y el Aljibe. Aunque las mejores vistas aun están por llegar y a muchos nos sorprendieron muy agradablemente. Como de costumbre al llegar al Torreón nos encontramos al Acentor alpino, un compañero de las subidas al Torreón que no falla ningún año. Se trata de un ave más propia del norte peninsular que presenta unos pocos individuos generalmente invernantes en las cumbres más altas.

Conforma cae la tarde va mejorando la visión del horizonte y pudimos contemplar una buena panorámica del estrecho de Gibraltar, con las sierras litorales de Algeciras y Tarifa, el Peñón y con una claridad inesperada se nos mostró el continente Africano con Marruecos a la cabeza adornado por un precioso mar de nubes sobre el mar.





Mientras esperábamos que cayera el sol, desde el Torreón, para emprender la clásica bajada nocturna nos percatamos de un detalle en el nunca habíamos reparado, la sombra del Torreón que en un instante se prolongó hasta el infinito penetrando claramente en la vecina provincia de Sevilla y haciendo sombra a media provincia de Cádiz.


Con una velocidad tremenda el sol se puso sobre el horizonte hata desparecer dejándonos esta peculiar vista en la que los rayos proyectados sobre las nubes nos dejaron unos tonos verdosos de sombrerillo sobre el astro rey. Una vez llegamos abajo del todo nos encontramos una preciosa luna llena cuya potente luz hacía innecesaria cualquier iluminación artificial. Una buena forma de terminar el año en plena naturaleza que finalizó con el clásico puchero.



sábado, enero 05, 2013

Cabra montesa (Capra pyrenaica hispanica)


 Las cabras montesas son uno de los pocos animales de gran tamaño relativamente fáciles de ver en la provincia de Cádiz, un lugar donde antaño hubo animales de gran tamaño como el lobo, el lince o el oso, todos ellos desaparecidos gracias a la humanización del terreno. Las cabras necesitan lugares abruptos como las montañas para vivir, donde se alimentan de plantas espinosas y como no constituyen amenaza alguna para el hombre ni para su ganado han conseguido sobrevivir en las altas cumbres como es el caso de la Sierra del Pinar o la Sierra del Endrinal, las cotas más altas del Parque Natural Sierra de Grazalema.

 Llegan tan alto como los pinsapos en la crestería de la Sierra del Pinar, una sierra que a un lado nos muestra un mundo sombrío y húmedo donde habita el pinsapo mientras que la otra cara es soleada y con mucha menos vegetación. En esta cara están las cabras que se mueven como pez en el agua sobre roquedos en los que las plantas viven en las grietas, donde hay algo de tierra. Al ser un medio hostil las plantas se recubren de espinas, algo que a las cabras no les importa pues las devoran igualmente. En Grazalema se encuentra la subespecie hispanica, la más habitual en la península ibérica que sobrevive aislada en los núcleos más montañosos y abruptos de la península. En Cabañeros también se encuentran estas cabras aunque por lo que se su número es muy reducido y los encuentros muy poco habituales, a diferencia de Grazalema donde es fácil que nos encontremos con estos animales.