

En el extremo sur de la ciudad de Madrid, junto al Barrio de San Fermin, el Parque Tierno Galván y lindando con la M-30 se encuentra este parque cuyo principal atractivo es el
Río Manzanares. No es un parque con una frondosa vegetación ni posiblemente el parque de mayor valor en la ciudad pero tiene algo que no tienen los demás que es el propio río, un río que a su paso por el Vicente Calderón está totalmente canalizado y desnaturalizado. Sin embargo este parque se c

onvierte en lugar para disfrutar de la ribera del río, aunque también se encuentra encauzado, en este caso mediante escolleras, la presencia de vegetación de ribera junto con algunas orillas y las abundantes aves que podemos encontrar nos da un aspecto bastante mejor en este pequeño tramo. Sin embargo, en el propio inicio del parque hay una cascada donde el agua que pasa presenta el olor típico del agua de depuradora, algo inevitable en una ciudad. Además del río se encuentran varios

paseos alrededor del río, puentes, pistas deportivas y dos zonas elevadas, (antigüos vertederos) una en cada extremo del parque desde donde puede verse una imagen panorámica de la ciudad con las montañas nevadas al fondo.
Por otra parte, al tratarse del espacio libre más grande de la zona sur presenta bastante vida por las tardes llenándose de gente para jugar al futbol, dejarse caer poor el césped o subir a los montículos. Junto a la autovía presenta unos aparcamientos sobredimensionados, que pertenecen a la caja mágica, ocupando un porcentaje significativo de la superficie del parque.