Estos dos ejemplares, los más típicos de la mal llamada caza menor, estuvieron a tiro de mi teleobjetivo durante unos segundos, afortunadamente para ellos no era el objetivo de una escopeta. Si bien en muchos lugares hay un exceso de conejos que arrasan con la vegetación y roen las cortezas de los árboles es porque para asegurarse que hay suficiente caza se ha arrasado con los posibles depredadores de estas especies previamente. Así que no me vale el argumento de que la caza es necesaria para regular y mantener el equilibrio de diversas especies, en todo caso se ha hecho necesaria gracias al daño causado al medio ambiente.
El Salado: algo más que un arroyo (1).Un recorrido por los paisajes y la
historia del arroyo Salado de Caulina.
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En diferentes ocasiones, hemos traído a estas páginas en las que
compartimos con los lectores nuestros recorridos por los paisajes y la
historia en torno a...
Hace 1 día

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