Hacía tiempo que no veía uno tan grande como este, y es que para encontrarlos así hay que llegar a lugares poco humanizados y con un cierto grado de aislamiento como es la Punta del Boquerón. A pesar de su gran tamaño son muy rápidos aunque su mejor defensa es el camuflaje, pues cuando se quedan parados son difíciles incluso teniéndolos al lado como llegó a ocurrir en esta ocasión. Aunque las arenas no tienen demasiada vegetación cualquier pequeño punto con plantas es bueno para estos grandes reptiles, el mayor lagarto peninsular.
Un sendero fluvial para el río GuadaleteEl proyecto inicial presentado por
más de 30 colectivos sociales
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Desde el año 2020, Ecologistas en Acción Jerez junto a otro colectivos
sociales y vecinales de la ciudad viene trabajando por la creación de un
Sendero F...
Hace 5 días
