Mostrando entradas con la etiqueta bufo calamita. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bufo calamita. Mostrar todas las entradas

martes, octubre 21, 2014

El sapo corredor (o el sapito glo glo glo)




Nadie sabe donde vive
nadie en la casa lo vió.
Pero todos escuchamos
al sapito glo...glo...glo...

Así decía la poesía de Juan Sebastián Tallón sobre este simpático animal que afortunadamente nosotros si pudimos ver en el patio de la casa dentro del Parque Nacional de Cabañeros. Durante  la semanita de estancia en el parque la lluvia se dejó ver lo suficiente como para provocar el movimiento de estos anfibios que hasta ahora solo había podido ver en una ocasión pues generalmente había estado en el parque en verano. Así que si te llueve en estos lugares piensa que podrás ver otros animales más difíciles de ver.

miércoles, abril 24, 2013

El Sapo corredor (Bufo calamita)



Seguramente todos hemos visto alguna vez alguna charca completamente llena de renacuajos negros cuando el año es lluvioso y proliferan las charcas. Si bien relacionamos renacuajos con ranas en este caso se trata de sapos, concretamente del sapo corredor. Al igual que el sapo común presenta una estrategia de poner muchos huevos, crecer rápido y esperar a que por estadística quede algún sapo vivo. Y como apenas tiempo pues la charca se puede secar en cualquier momento el proceso es muy rápido.

Cuando vemos estos renacuajos que ya presentan patas traseras están casi a punto de salir del agua, a los de la derecha solo le quedan unos días para salir del agua, por lo que aun viendo la charca casi seca y con la tentación de intervenir y pasarlos a otras charcas con más lo mejor es no hacer nada pues incluso podría ser peor ya que con los trastos que utilicemos podríamos contaminar las aguas con alguna infección que afectaría a estos y a los de la otra charca. Tanta rapidez es lo que tiene y nacen pequeñísimos, algunos caben en la uña del dedo gordo y en esta los podremos ver caminando o corriendo por los bordes de las charcas. Gracias a su comportamiento son fáciles de reconocer pues no avanzan a saltos sino como su nombre indica "corriendo" pues son relativamente rápidos. Aun les queda que crecer, si es que las garcillas bueyeras, abundantes en la zona se lo permiten pues son un bocado, aunque pequeño, muy fácil.


domingo, diciembre 12, 2010

Sapo corredor

Encontrarse a este anfibio enmedio de la raña, en un pastizal con algunas encinas dispersas, tiene su gracia, más que nada porque siempre solemos buscar a estos animalitos en lugares muy húmedos y la raña, al menos aparentemente es un secarral  y esto sorprende. La realidad es que lo que nos parece un  secarral porque aparentemente esté seco y llueva poco no tiene porque serlo, de hecho cuando cae la noche la raña se cubre una humedad que se mantendrá hasta poco después del amancer cuando la luz solar lo evapore todo. Esta humedad fugaz permite a los sapos moverse por la noche sin perder la humedad coroporal alinentándose y moviéndose por la zona, al amanecer se enterrarán en un lugar húmedo y esperarán hasta la noche de nuevo. Pero esto sigue sin explicar que hacen aquí pues necesitan agua para su reproducción como todos los anfibios. El caso es que en invierno-primavera se forman charcas estacionales, que aunque duran muy poco, permiten a estos sapos reproducirse pues su ciclo es el más rápido de todos los anfibios ibéricos de tal manera que una vez concluida la metamorfosis su relación con el agua no precisa encharcamiento continuo sino una cierta humedad ambiental que se alcanza perfectamente por las noches.
Esta especie se caracteriza por su carácter, que es corredor, se mueve más rápido que otros sapos e incluso puede confundirse en la noche con  ratoncillos en movimiento así como por la raya blanca que presenta en la espalda.