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miércoles, mayo 14, 2014

El enjambre


Al caer la tarde empezó a divisarse en la lejanía un enjambre en movimiento, cientos o miles de pequeños insectos volando, un enjambre que no sabemos cuando empezó a pasar pero el caso es que no tenía fin y durante muchos minutos continuaron pasando más y más insectos. No los tuve lo suficientemente cerca para saber que eran y me quedé con las ganas de saber de que se trataba, pero no se puede negar que el espectáculo fue impresionante.

martes, diciembre 08, 2009

Observando en la charca de Gargantillas

La charca de Gargantillas es un buen lugar para observar todo tipo de fauna, se encuentra muy cercquita de la casa y al tratarse de las pocas zonas con agua del monte en verano no es de extrañar que gran aprte de la fauna recaiga aquí. Esta charca, que posiblemente sea artificial (para ganado o caza) es uno de los puntos fuertes del alcornocal del Gargantillas. Con facilidad al atardecer se puede ver tanto ciervos como jabalíes, es un buen lugar para ver galápagos leprosos o aves migratorias como es el andarríos grande que pudimos ver este mismo verano. Los zampullines también encuentran aquí un buen sitio, pero el animal más difícil de ver son las nutrias y eso que haberlas haylas, sin embargo será mucho más complicado poder verlas. En esta misma zona tambiénse han avistado liebres y el conejo, un habitante esaso de Cabañeros.

sábado, noviembre 14, 2009

Voluntariado en Cabañeros: Diseño de ruta "Carretera de Chorrancos"

La carretera de Chorrancos es la que tomamos a la izquierda para ir Gargantillas habiendo salido de Navas de Estena en dirección a Hontanar, zona limítrofe entre Ciudad Real y Toledo. Aquí se trataba de diseñar una serie de paradas ya que es una carretera con poco tráfico, muy sinuosa (de esas para no correr), la verdad es que no había muchos sitios para parar pero en algunos las vistas eran especialmente bonitas, también se da la circunstancia de que aunque alprincipio tenemos jarales y alcornoques la carretera sigue subiendo en algunos puntos tenemos unas robledales preciosos atravesados por arroyos temporales. Además existe un punto donde se puede observar el Río Estena rodeado de una impresionante vegetación de ribera.

miércoles, agosto 20, 2008

Ruta de Navalahondo

Una de las rutas que entrañan una cierta dificultad dentro de las del Parque es la de Navalahondo con algunos repechos muy empinados. La ruta parte desde la casa de Gargantillas y ha de hacerse obligatoriamente con guía. Lo primero que observamos al salir son los montes cubiertos de verde que hay por toda la zona, un paisaje muy diferente al de La Raña en el que el verde era un color bastante escasaito. La vegetación de estos montes es la misma que debería haber en La Raña.
Al bajar del todo se llega al Río Estena, uno de los dos ríos de importancia en el parque y que nace en el macizo del Rocigalgo, muy cerca de donde estamos, este año lo encontramos con muy poca agua por culpa de las tomas de agua de las fincas de la zona. Aunque no es una zona de cultivos se gasta mucha agua en regar el monte para que haya pasto y mantener las poblaciones de ciervo en alto número para la caza, esto al igual que en Sierra de Andújar son granjas de ciervos ya. Las tomas no son ilegales pero al parecer toman más caudal del autorizado y así encontramos el Estena en este lamentable estado mientras que el año pasado en agosto tuvimos que rodear por la garganta porque no había donde pasar y pudimos observar ranas y galápagos muy abundantes. Estos repechos son los que dan una cierta dificultad a la ruta aunque solo es una dificultad temporal. La ruta se hace a las 4:30 de la tarde, aunque parezca una pasada en la zona de monte no hace el mismo calor que en La Raña por lo que no es un problema para realizar la ruta guiada. La visita en total dura aproximadamente dos horas, muy recomendable por la profesionalidad y calidad de los guías del parque.

sábado, agosto 16, 2008

Rana común (Rana perezi)

La rana común es uno de los anfibios más frecuentes y fáciles de observar en cualquier charca de Cabañeros, entre las muchas que hay siempre encontramos este simpático anfibio que presenta diferentes tamaños y tonalidades de color. Se camuflan muy en las orillas mientras toman el sol tomando el color del suelo y las hojas secas, pero en cuanto nos acercamos un poco comienzan a saltar las ranas una tras de otra. Insectívoros implacables se dedican a comer mosquitos y otros insectos molestos para nosotros. Por las noches todas a la vez empiezan a croar y es que aunque pequeñitas llegan a ser muy ruidosas. Sirven de alimento a muchos animales, entre ellos, a los galápagos y a las cigüeñas.

martes, agosto 12, 2008

Galápago leproso (Mauremys leprosa)

El galápago leproso (Mauremys leprosa) es junto con el glaápgao europeo (Emys orbicularis) una de las dos especies de galápagos autóctonos que encontramos en la península. Es un animal de hábitos acuáticos aunque ambas especies pueden vivir temporalmente sin agua, cosa muy lógica ya que el clima mediterráneo nos tiene varios meses a secas. Es fundamentalmente carnívoro, se alimenta de anfibios y peces aunque también de algunos vegetales. La desaparición de muchas zonas húmedas ha hecho que estas especies hayan disminuidos sus efectivos y ahora se encuentren en situación de amenaza. Podemos diferenciar el leproso del europeo por el pellejo que tiene replegado en el cuello, puede estirar mucho el cuello para sacar la cabeza fuera del agua y es esa la imagen que solemos ver de ellos, todos asomando las cabecitas. Cuando llegamos a la charca de Gargantillas vimos un bicho entre los matorrales que estaba tan quieto y mimetizado que costó ver que era una tortuga, al principio se quedó quieto para las fotos, pero luego se fue moviendo, y poco a poco salió de los matorrales hasta que emprendió la carrera y se echó al agua con los demás galápagos.

viernes, agosto 01, 2008

Volviendo a Cabañeros

Abrid las puertas, vamos allá, hacia el interior del Parque Nacional de Cabañeros, vamos a redescubrir este enclave que aunque ya conocíamos una nueva visita siempre puede aportarnos algo nuevo y enriquecedor, el Parque abre las puertas a un nuevo grupo de voluntarios que recorrerán el parque de punta a punta. Al abrir la puerta de la casa de Gargantillas encontramos la imagen más característica del parque, el monte, aunque se nos suele vender la imagen de la Raña, esta solo ocupa 8000 hectáreas frente a las casi 40000 que conforman el espacio, el tercero en extensión de España tras Doñana y Picos de Europa. Aquí empieza una nueva aventura en el interior y el exterior del Parque, donde conoceremos sus paisajes, sus animales, sus plantas y algunos de sus personajes.

viernes, febrero 29, 2008

Ruta Valle de Los Alcornocales

No son demasiadaslas rutas ofertadasd por el PN de Cabañeros, y de todas ellas tan solo una se puede hacer sin guía, no es el caso de esta ruta que necesita de guía. Se lla Valle de los Alcorncolas y se comienza en la casa de Gargantillas, una antigua casa señorial ahora aprovechada por el parque como zona de vigilancia de incendios, alojamiento de voluntarios y recepción de visitantes.
Como en el resto del parque estamos en una zona de monte mediterráneo, al principio encontramos alcornoques junto con el resto de especie arbustivas donde predominan las jaras, así mismo encontramos varias charcas durante el camino, nuestro guía, Antonio, nos comenta que si alguna de estas charcas se mantuviera como antes podría servir de fuentes y no tendríamos que cargar con agua durante el camino.
El monte resulta espectacular, no son altas montañas ni con grandes desniveles, sin embargo al estar completamente cubiertas de vegetación crean un efecto de verde hasta el horizonte que parece no tener fin, algunas de las fincas han roturado el monte para hacer aprovechamientos ganaderos sobre las rañas.
Llegamos al bosque de robles, robles melojos o rebollos (Quercus pyrenaica), en esta zona nos comenta nuetro guía como establecían las cabañas (de ahí el nombre del parque) para trabajar en el monte con el carboneo, los aporvechamientos madereros y la saca del corcho, a diferencia de las talas actuales se procuraba mantener el bosque cortando solo los árboles que pudieran dar mayor provecho y regenerando el bosque continuamente, al igual que ahora las normas no se cumplían exactamente y además de robles talaban otros árboles como arces aunque generalmente se cumplía la norma.
Así tras este interesante viaje por el tiempo volvemos a la casa de Gargantillas, durante esta noche disfrutaremos de una espectacular tormenta en pleno monte, con ruidos, relámpagos y un espectacular aparato eléctrico que hacía que durante centésimas de segundo pareciera de día. Aquí todo es espectacular.