En algunas fincas o cortijos tienen pavos reales que al final se acaban moviendo libremente por todo el campo y dándote la sorpresa como en esta ocasión. Las hembras de pavo real son mucho menos vistosas que los machos y camuflan más o menos bien, además como no son muy altas se entremete en la hierba desapareciendo rápidamente a pesar de su gran tamaño. Con ese tamaño, esas patas adaptadas para correr a gran velocidad lo ultimo que se piensa es que vaya a salir volando, pues si, a pesar de su aspecto de gallina o pavo gigante son capaces de volar, pero volar en condiciones, nada de un saltito para elevarse a un árbol. En este mismo lugar, cerca del Castillo de Doña Blanca también pueden verse las Gallinas de Guinea.
Muros de piedra seca: tradición, paisaje y refugio para la biodiversidad
-
¡Hola a todos!
El otro día, dando un paseo, me fijé en un detalle que seguramente había
visto mil veces… pero esta vez me hizo pensar en algo en lo que n...
Hace 22 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario