A primera vista era totalmente una avispa, una avispa de esas que cuando no quieren no vuelan y se dedican a pasearse por la vegetación tranquilamente. Pero una mirada más cercana ya nos deja ver que a pesar de su coloración se trata de un escarabajo que al igual que las moscas y algunas mariposas ha tomado esos colores para parecer lo que no es. Cuerpo negro con tonos amarillos, patas naranjas, antenas naranjas que recuerdan a las avispas del género Polistes, muy habituales sobre todo en el verano. Con este parecido desde luego consigue que otros animales n le hagan demasiado caso por lo que pueda pasar.
Muros de piedra seca: tradición, paisaje y refugio para la biodiversidad
-
¡Hola a todos!
El otro día, dando un paseo, me fijé en un detalle que seguramente había
visto mil veces… pero esta vez me hizo pensar en algo en lo que n...
Hace 22 horas


No hay comentarios:
Publicar un comentario