Fue el único animal que pude observar mejor en Aigües Tortes que en Ordesa, el águila real. Allí las pude ver en el Bujaruelo, a muchísima altura, tanta que era imposible sacar una foto decente aunque podían apreciarse las características manchas blancas. Después de intentar verlas este año en otros lugares, al fin aparecieron en Aigües Tortes mientras bajábamos una ladera empinada entre pinos y se dejaron ver mucho más cerca de lo habitual, tanto que acabamos más que sorprendidos de este grato e inesperado encuentro.
El Salado: algo más que un arroyo (1).Un recorrido por los paisajes y la
historia del arroyo Salado de Caulina.
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En diferentes ocasiones, hemos traído a estas páginas en las que
compartimos con los lectores nuestros recorridos por los paisajes y la
historia en torno a...
Hace 1 día

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