En las zonas umbrosas de los bosques de la sierra de Grazalema o en los bordes de los arroyos podemos encontrar el rusco (Ruscus aculeatus), una planta muy emparentada con el espárrago ya que sus brotes tiernos son más o menos iguales, tampoco tiene verdaderas hojas aunque externamente sea claramente diferente. Se usan en jardinería ya que cuando están en floración su fruto es bastante llamativo, un gran fruto rojo que sale de la falsa hoja que en realidad es un tallo. Existe otra especie, Ruscus hypophyllum que habita en los canutos de los alcornocales. Se diferencia del anterior debido a que las falsas hojas son más blandas y largas.
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