Como en otros tantos animales la hembra es de los tres ejemplares, el de mayor tamaño. Y lo que vemos es de lo más habitual, varios machos intentando montar una hembra, algo que solo uno conseguirá por razones obvias. En algunas especies la diferencia de tamaño es mucho mayor y suelen identificar a los machos con las crías al ser muy pequeños en comparación con la hembra. Si en esos momentos hubiera pasado un cernícalo o un aguilucho hubiera tenido una merienda de lo más suculenta pues en muchas rapaces los saltamontes constituyen el grueso de su alimentación. En la última imagen podemos ver lo que estaba pasando, que uno de los dos machos consiguió transferir su semen a la hembra y el otro no.
Reclaman proteger las anguilas tanto como el lince
-
Ecologistas en Acción presenta ante la Consejería de Medio Ambiente un
dossier técnico recogiendo los argumentos de universidades, organismos
científicos...
Hace 1 día

No hay comentarios:
Publicar un comentario