A finales de septiembre pocas se ven ya, muy pocas, de estas simpáticas aves que nos han acompañado durante la primavera y el verano haciendo sus nidos muy cerca de nosotros y deleitandonos con su especial canto, muy críptico pero inconfundible. Si en las ciudades son abundantes, en las zonas rurales lo son mucho más, algo que veo cada año en Cabañeros donde cualquier punto con una cierta oscuridad o bajo una pequeña cornbisa o tejado está ocupado por estas aves. El próximo año volverán las golondrinas, oscuras por el lomo, blancas por el pecho y de garganta rojiza a acompañarnos y como no, a librarnos de los molestos mosquitos veraniegos.
Parque Nacional de las Tablas de Daimiel 2026; Más de 200 espátulas.
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El nivel de agua continúa descendiendo en las *Tablas de Daimiel*, dejando
cada vez más accesible el alimento para las aves acuáticas. Al atardecer,
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Hace 1 día

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