Esta semana he estado con dos clases del IES Santo Domingo recorriendo los pinares de nuestra ciudad. Uno de esos lugares que siempre impresiona más es la Duna de Vaca, que poco cuesta bajarla pero lo que es subirla mucho más, aun así es una bonita actividad que aunque cansa es reconfortante. Nos encontramos con las retamas ya más que florecidas aromatizando el monte con su peculiar aroma. Esto junto con un buen número de hongos, líquenes, insectos y plantas fueron los ingredientes de una actividad que cada día es diferente.
El Salado: algo más que un arroyo (1).Un recorrido por los paisajes y la
historia del arroyo Salado de Caulina.
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En diferentes ocasiones, hemos traído a estas páginas en las que
compartimos con los lectores nuestros recorridos por los paisajes y la
historia en torno a...
Hace 1 día

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