En los arenales se frecuente encontrar esta pequeña crucífera que una vez está en flor, cosa que ocurre durante gran parte del año, es fácilmente reconocible. Una de sus características más notables es el olor a miel que presenta sus flores, un olor bastante intenso que a muchas personas no le parece agradable sino todo lo contrario. Es una especie muy abundante en el litoral tanto en pinares sobre dunas como en las mismas playas. Su pequeño tamaño hace que apra poder observarla bien debamos de agacharnos.
La Ordenanza de Veladores de Sevilla una regresión ambiental
-
Ecologistas en Acción en los diferentes ayuntamientos abogan por una
gestión más rigurosa de las fuentes de ruido y una mayor protección para la
ciudadan...
Hace 1 día
No hay comentarios:
Publicar un comentario