Pasado Arenas de Cabrales nos encontramos un mirador donde se muestra imponente el naranjo de bulnes. Este macizo calizo recibe ese nombre por sus tonos anaranajados. Recibe muchos visitantes, tanto senderistas como montañeros que se acercan a contemplar la caída vertical de sus paredes, hace 18 años estuve junto a su base y como buena zona de alta montaña se mostró cubierta de niebla. Aún sin acercarse tanto la vista siempre resulta espectacular y merece la pena hacer un pequeño parón en la ruta para contemplar esta peculiar formación.
Muros de piedra seca: tradición, paisaje y refugio para la biodiversidad
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Hace 20 horas
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