La fresa silvestre es una especie que crece con facilidad en las zonas montañosas, especialmente en el norte peninsular, aunque en sierras de mediana altitud puede crecer a menor latitud. A diferencia de la especie cultivada las fresas son mucho más pequeñas aunque la planta en sí, es muy similar. Para cultivar fresas en zonas bajas y áridas se precisan grandes cantidades de agua que estos lugares no suelen tener y protección frente al sol lo que implica el uso de plásticos para su cultivo, un cultivo que pone en riesgo emblemáticas zonas como Doñana.
Muros de piedra seca: tradición, paisaje y refugio para la biodiversidad
-
¡Hola a todos!
El otro día, dando un paseo, me fijé en un detalle que seguramente había
visto mil veces… pero esta vez me hizo pensar en algo en lo que n...
Hace 20 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario