Lo bueno de los días húmedos, o las noches en el campo donde siempre encontramos humedad, es encontrarnos con estos extraños seres, los caracoles. No se pinchan con los cardos, son capaces de subir y bajar a alturas insospechadas a pesar de llevar la casa a cuestas. Este caracol fue capaz de bajarse del cardo estirando el cuello y dejándose caer hasta el suelo. Un espectáculo a cámara lenta para observar con paciencia.
Sapo verde asiático (Bufotes pewzowi)
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El *sapo verde asiático* (*Bufotes pewzowi*) fue una de esas pequeñas
sorpresas que solo regalan las jornadas de campo. Fotografié este individuo
en las ...
Hace 1 día