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viernes, diciembre 04, 2015

Al atardecer (En Las Tablas de Daimiel)


  
Al atardecer (En las Tablas de Daimiel)

Al atardecer
Con una pluma
perdida en vuelo
de azul y violeta
se colorea el cielo

Al atardecer
Canta el mirlo
se oye al grillo
croa la rana
silba el estornino

Al atardecer
El susurro del viento
balancea el carrizo
un sol baja lento
En un cielo ya rojizo

Al atardecer
En las Tablas de Daimiel
La luz nos abandona
Se oculta el vergel
Y La luna se asoma

Al atardecer
Descansa la realidad
Es la hora de soñar

viernes, noviembre 27, 2015

Puesta de sol en Bolonia (Orange Wednesday)



Hay cosas que ocurren todos los días, y no por ello dejan de ser maravillosas. Una de ellas son las puestas de sol, un sol que se pone por el oeste, y por tanto, desde las costas gaditanas lo vemos sumergirse en el agua por las tardes y ver la transición de colores, del amarillo al naranja y del naranja al rojizo. Aunque ocurre todos los días cada vez es diferente, a veces se esconde entre nubes, a veces baja más rojizo pero siempre lo hace rapidísimo, un momento tan efímero como impresionante, tan valioso que no tiene precio.

martes, septiembre 29, 2015

Atardecer en Las Tablas de Daimiel, poesía audiovisual (y analógica)


El que ese día hubiera nubes en el cielo hizo que el atardecer fuera mucho más especial y espectacular que otros días en los que el sol simplemente se oculta por el horizonte y se hace de noche y punto. Con las nubes el cambio de color del sol se hace mucho más notable, de ese blanco del mediodía, al amarillo de la tarde y al naranja-rojizo del atardecer que conforme va bajando el sol se van tiñiendo las nubes de color generando ese espectáculo visual absolutamente impagable. Pero no es solo lo que se ve, sino lo que se oye, conforme atardece las aves comienzan a moverse en grupos buscando sus dormideros y es en ese momento cuando más se les escucha, desde el típico canto de ave a garzas u otras grandes aves que parecen ladrar con la puesta del sol. Y cuando el sol desaparece por el horizonte su luz dura un poco más sobre el cielo hasta que de pronto se  apaga la luz pero no por ello el sonido de la naturaleza. Ni que decir tiene que todo esto en Daimiel es muy diferente a cualquier otro lugar...