Es el ave en blanco y negro, con su mezcla de tonos blancos, grisáceos y negros parece sacada de una película de cine mudo. Su presencia en la zona aumenta notablemente en el otoño que es cuando pueden encontrarse cientos de ejemplares ocupando todo tipo de hábitats. Además de sus coloración destaca su larga cola que se agita cuando la lavandera camina rápidamente por el suelo mientras va buscando alimento. Llegada la primavera se intercambia con la lavandera boyera que es una especie de mediados de primavera-verano y con mucho más colorido.
El Salado: algo más que un arroyo (1).Un recorrido por los paisajes y la
historia del arroyo Salado de Caulina.
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En diferentes ocasiones, hemos traído a estas páginas en las que
compartimos con los lectores nuestros recorridos por los paisajes y la
historia en torno a...
Hace 1 día

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