Es muy habitual que en las lindes ribereñas las mañanas aparezcan cubiertas de niebla generando un paisaje muy diferente al habitual en otras zonas donde la escasa visibilidad borra casi todo el paisaje. Por no ver no vemos casi ni el río, ni por supuesto Doñana. Pero los grandes pájaros no pueden escapar de la vista como es el caso del cormorán que ocupa muchos de los pivotes de madera que hay en el río. La niebla dura lo que dura, se despeja y finalmente podemos ver todo lo que hay con todo detalle pasando de un paisaje en blanco y negro al color.
Balsas mineras convertidas en lagunas de pesca sin autorización y sin agua
-
La Confederación Hidrográfica del Duero reconoce que el Ayuntamiento de La
Pola de Gordón ha realizado en zona de policía de cauces, sin autorización
de ...
Hace 12 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario