Estamos acostumbrados a las palomas como "ratas del aire" devorando todo a su paso, pero otras aves pueden ser tan gorronas o más que las propias palomas. El gorrión es un buen ejemplo de adaptación al medio urbano acercándose a aquellos sitios donde abunda la comida como las terrazas de los bares y chiringuitos donde las migas de pan caen al suelo o se quedan encima de las mesas. Una vez se van los comensales llegan los gorriones y aprovechan lo que pueden, especialmente si el camarero no es nada rápido.
El Salado: algo más que un arroyo (1).Un recorrido por los paisajes y la
historia del arroyo Salado de Caulina.
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En diferentes ocasiones, hemos traído a estas páginas en las que
compartimos con los lectores nuestros recorridos por los paisajes y la
historia en torno a...
Hace 1 día

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