Así me encontré este cormorán colgando de un taraje tras acercarme al ver algo balancearse tetricamente en la distancia. Estaba ya completamente seco y debía de llevar bastante tiempo muerto. En sus patas y rodeando a las ramas había una malla de hilo de pescar o algo así en la que se había enredado posiblemente en otro lugar y al posarse en el árbol se enredó a este quedando atrapado. No quiero ni pensar la terrible agonía, absolutamente innecesaria y prescindible, que pasó este animal gracias a quien dejara tan letales útiles de pesca en algún lugar donde un ave pudiera enredarse. Ni que decir tiene que el hilo fue retirado del taraje para evitar que otras aves puedan acabar enredadas.
Muros de piedra seca: tradición, paisaje y refugio para la biodiversidad
-
¡Hola a todos!
El otro día, dando un paseo, me fijé en un detalle que seguramente había
visto mil veces… pero esta vez me hizo pensar en algo en lo que n...
Hace 20 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario