Después de recorrer todas las rocas graníticas de su alrededor, esta lagartija por fin encontró algo que comer, una hormiga, la cuál capturó con la boca, luego trituró la cabeza y toráx y finalmente se la tragó. Tras tragársela se relamía, aunque seguramente no era por lo rica que estaba sino por el ácido que debió dejarle en la boca. Las hormigas contienen ácido fórmico con el que se defienden de sus predadores, así que a no ser que no encuentre otra cosa posiblemente no vuelva a comerse una hormiga.
Río Guadalmedina (Málaga), hasta arriba.
-
Desde que vivo en *Málaga* el *río Guadalmedina* es las más de las veces un
erial seco en medio de la ciudad, como una especia de cicatriz que corta la
c...
Hace 2 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario