Aunque son más grandes que las cigüeñuelas no lo ví hasta que siguiendo a una cigüeñuela me encontré a este gran mamífero en los carrizales del mar de Ontígola, como el viento iba hacia el jabalí, no tuvo ni que volver la cara, nos olió e inmediatamente y sin hacer ruido alguno, desapareció entre los carrizales. Aunque los he logrado ver mucho más cerca la verdad es que esta vez el encuentro fue mucho más sorprendente ya que no esperaba encontrarme este bicho por aquí puesto que iba mucho más pendiente de las aves que de otra cosa.
De cabras y ovejas.Un recorrido por la toponimia y los paisajes de la
campiña.
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Entre los diferentes atractivos que han contribuido a hacer grande la Feria
de Jerez uno de ellos ha sido la exposición y mercado de ganados que
anualmente...
Hace 5 días

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