Fue una colonia de cría de la grulla en tiempos, hoy en día, aunque hay grullas solo están de invernada. La Laguna de la Janda, o mejor dicho, la llanura que lo fue, acoge a miles de grullas durante la invernada que pueden observarse gracias a un telescopio dado la gran distancia que nos separa de ella. Aunque desecada, esta zona mantiene niveles importantes de humedad que propician el crecimiento de pequeños vertebrados e invertebrados que sirven de alimento a estas aves. El último registro de nidificación en esta zona, y en la Península Ibérica fue en 1954, no obstante a principios del siglo XX quedaban muy pocas parejas nidificantes debido a la presión por la recolección de sus huevos. Si se recuperase la laguna, quizás volverían a criar, aunque eso no tendría porque ser inmediato ya que las generalmente vuelven a criar en el lugar donde nacieron. Restaurar un humedal es mucho más que llenarlo de agua.
Un sendero fluvial para el río GuadaleteEl proyecto inicial presentado por
más de 30 colectivos sociales
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Desde el año 2020, Ecologistas en Acción Jerez junto a otro colectivos
sociales y vecinales de la ciudad viene trabajando por la creación de un
Sendero F...
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