Y así llegamos al chorro, una zona húmeda, rebosante de agua y con helecho real (Osmunda regalis), nos detenemos a disfrutar el chorro, las cascadas siempre son un espectáculo, hay hecho un mirador de madera, en este caso la estructura es muy útil para impedir el acceso de la gente a la cascada y al agua, y es que al igual que en muchos parques nacionales el baño está prohibido.
Y visto lo visto, habiendo hecho las fotos de rigos, nos fuimos, aunque hubiera estado bien subir al Rocigalgo no pudimos hacerlo por cuestión de tiempo, una excusa buena para volver a este lugar.
Un sendero fluvial para el río GuadaleteEl proyecto inicial presentado por
más de 30 colectivos sociales
-
Desde el año 2020, Ecologistas en Acción Jerez junto a otro colectivos
sociales y vecinales de la ciudad viene trabajando por la creación de un
Sendero F...
Hace 5 días
