Aunque a primera vista llaman más la atención los atunes resulta cuanto menos curiosa la presencia de una planta colgante de la ruinosa pared. La planta no es otra que la Galenia secunda, una especie invasora principalmente tapizante de suelos pero que también es capaz de crecer en una pared, algo sorprendente ya que desarrolla una gran raiz que en este caso no podrá alcanzar gran tamaño. El pequeño tamaño de las semillas le permite llegar gracias a el aire a cualquier lado y tan solo resta un poco de tierra para poder germinar.
Reclaman proteger las anguilas tanto como el lince
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Ecologistas en Acción presenta ante la Consejería de Medio Ambiente un
dossier técnico recogiendo los argumentos de universidades, organismos
científicos...
Hace 1 día

1 comentario:
Reconforta saber que la vida es capaz de abrirse camino casi en cualquier parte, incluso sobre una pared aparentemente inerte.
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