Aunque a primera vista llaman más la atención los atunes resulta cuanto menos curiosa la presencia de una planta colgante de la ruinosa pared. La planta no es otra que la Galenia secunda, una especie invasora principalmente tapizante de suelos pero que también es capaz de crecer en una pared, algo sorprendente ya que desarrolla una gran raiz que en este caso no podrá alcanzar gran tamaño. El pequeño tamaño de las semillas le permite llegar gracias a el aire a cualquier lado y tan solo resta un poco de tierra para poder germinar.
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Hace 1 día
1 comentario:
Reconforta saber que la vida es capaz de abrirse camino casi en cualquier parte, incluso sobre una pared aparentemente inerte.
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