En agosto del año pasado paseando por el parque del oeste me encontré que todas las urracas, todas tenían este extraño y mal aspecto, como si estuvieran quedándose calvas, deben de tener mucha pluma en la cabeza pues cuando las pierden la cabeza queda reducida a casi nada, el resto del cuerpo también parecía igual, sin embargo estas urracas se comportaban como siempre, sin aparentemente tener ningún problema. La época de la muda termina en septiembre por lo que debían estar todas en pleno proceso de muda renovando sus plumas completamente. Habrá que estar pendiente nuevamente en agosto de este año para comprobar que efectivamente estaban mudando y no se trataba de una epidemia.
02.06.2012 Chipiona
-
Jornada de RAM en una mañana fresca y nublada. Parecía que Manuel y yo nos
íbamos a entretener a tenor de lo movidito de los primeros minutos pero la
cosa ...
Hace 6 horas

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada