Aunque parecen frutos en realidad se trata de agallas, una reacción de la planta al ataque de determinados insectos en la que una hoja de la planta se transforma en esa estructura donde se aloja la puesta del insecto alimentándose en su interior y no perjudicar al resto de la planta. Cada insecto, que suelen ser avispas diminutas para nuestra vista, provoca una agalla característica que permite identificarlo.Estas agallas son habituales en plantas del género Quercus como quejigos, robles o coscojas. También se dan en otras plantas como el lentisco.
02.06.2012 Chipiona
-
Jornada de RAM en una mañana fresca y nublada. Parecía que Manuel y yo nos
íbamos a entretener a tenor de lo movidito de los primeros minutos pero la
cosa ...
Hace 37 minutos

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada