lunes, abril 21, 2008

Empequeñecidos

La verdad es que enmedio del monte no somos nada, ahi metidos entre los caminos y los árboles casi no se ve y es que el hombre cuando se mete en grandes espacios naturales parece casi nada, en realidad no es nada, acostumbrados a coger la comida del frigorífico, un teléfono a mano (hasta puede ser que no tengamos cobertura), no tenemos para cepillarnos los dientes (¿o si?), no tenemos ropa limpia para cambiarnos y lo que es peor, no podemos darnos una ducha o un baño salvo que encontremos un lago o una cascada, muy escasos en nuestra zona. Aquí no hay nada de todas esas cosas que usamos todos los días y no nos hacen tanta falta (o ninguna) como la tele, la radio, el mp3 (si te lo traes te quedarás sin pilas seguramente). En una de las excursiones que he hecho ultimamente llegamos a un cortijo enmedio del monte donde no disponían siquiera de teléfono, ni otros muchos bienes "imprescindibles", sin embargo se les veía felices, quizás lo más llamativo fue la alegría de ver a otras personas tras días de aislamiento, allí estaban ellos con sus vacas, sus bueyes y destacando allí enmedio entre un bosque de fresnos un gigantesco alcornoque, repetidamente nos ofrecieron un cafe y es que lo poco que tienen lo dan. Y es que para ser nada no hay más que tener mucho, allí enmedio del monte por poco que tengamos siempre nos tendremos a nosotros mismos que no es poco.

1 comentario:

Juan Negro dijo...

Ni empequeñecidos, ni sobredimensionados como se conoce a si mismo el homo sapiens, si me permites el matiz. En nuestra burbuja artificial, hemos perdido la referencia de nuestra verdadera medida, de la posición que realmente tenemos dentro del mundo. Realmente solo somos hilos de la trama, como dijo el jefe Noah de los Seattle. ¿A quién queremos engañar? La tierra, enfurecida o no, nos borra de la tierra con una simple tempestad; por no hablar de las consecuencias de los desmanes que dia tras dia infringimos al medio, ¿qué nos traerá eso? Cuando mas siento el bosque, cuando más lo ando lo vivo, más convencido estoy de que ese es nuestro medio, nuestro sustento al que tenemos que respetar, pues es en definitiva parte de nosotros mismos...