lunes, enero 07, 2008

El cráneo de cabra momificada

Pepe y Antonio habían oido hablar de una red de galerías en el subsuelo portuense desde los Pozos de la Piedad hasta la Plaza de las Galeras, sabían que había una serie de entradas y que una de ellas estaba en Rancho Linares, un precioso pinar en las cercanías de la Sierra de San Cristóbal, antiguo cortijo, hoy ya abandonado y utilizado con frecuencia para las guerrillas de pintura, muy cerca de la casi derruida casa se encuentra una de las entradas, sin embargo la visión de la cabeza de cabra momificada despertó en Pepe ancestrales temores humanos mezclados con supersticiones locales le hizo pegarse una carrera enorme que terminó al chocar contra el vehículo de un Guarda Forestal que pasaba por allí. Le explicó al guarda lo que pasaba y volvieron a la entrada, sin embargo ya ni Antonio ni la cabeza de cabra momificada estaban ya allí, pensó que habrían entrado, el guarda le dijo que el no iba a entrar allí, puerto que era bastante peligroso, además que en los lugares del subsuelo puede haber gases, sin embargo Pepe decidió entrar allí a buscar a su amigo. la huemedad le dió la bienvenida al lúgubre lugar, como no llevaba linterna utilizó el móvil como tal, la altura del lugar era la justa para que no se golpeara la cabeza, as´avnazó mientras sus pies se mojaban con el agua, las ratas se le subían por encima y los murciélagos se le cagaban encima haciendo su chirriante sonido, cuando aparentemente había pasado la apeor parte comenzó a escuchar un sonido similar al de una cabra que retumba en la cavidad, cada vez más y más cerca hasta que un viento helado le atravesó y dejó de escuchar el sonido. Ahí se terminó el camino, ya que en la antigua bodega del Pino el camino desaparecía ya que lo destruyeron al construir la bodega, al darse la vuelta vio a un hombre pequeño sangrando con un bastón que lo dejó pasmado, no dejaba de repetirse que eso no podía ser mientras el hombre le preguntaba por una cabra, por la que mataría si aparecía muerta, al intentar quitárselo de encima descubrió que no podía tocarlo, entonces desaparecio, pero hasta que no salió no dejó de oir sonido de cabreros y ganado. Cuando salió se tranquilizó un poco, pero no sabía donde estaba su amigo lo cuál lo puiso nervioso junto con los árboles que se habían secado de repente mientras estaba dentro del túnel.
Trató de buscar a su amigo pero no lo encontró, se hizo ya de noche y tuvo que irse del pinar donde extrañas sombras se cruzaban ante su paso constantemente, asustado volvió a su casa donde rapidamente cayó dormido. Cuando despertó al día siguiente pensaba que todo había sido una pesadilla, un sueño horrible, hasta que abrió los ojos y se encontró el craneo de cabra momificada en su mesilla...

1 comentario:

Fira dijo...

Hola amigo:
En primer lugar decirle que me ha encantado este reportage. En segundo me gustaria pedirle un favor. Yo fotografío lugares abandonados e investigo sobre su historia. Para asegurarse de que es verdad puede visitar mi blog. Tengo varios sitios sin identificar y me gustaria saber donde se encuentra exactamente el rancho Linares. Para ver si se trata de uno de ellos. Muchas gracias por adelantado. Aqui tiene mi gmail para decirme lo que sea: losajenp@gmail.com