Cada invierno se forman escalones en las playas debido a los temporales que suelen ocurrir por estas fechas, lejos de ser algo perjudicial es un fenómeno natural que no reviste ningún problema sino todo lo contrario, forma parte de la dinámica litoral en la que las olas arrastran la arena al fondo de mar formando bancos sumergidos que volverán hacia la playa. En las playas naturales el propio movimiento de la arena dunar va rebajando poco al escalón ya que cuenta con el reservorio de la propia duna, sin embargo en las playas urbanas esto no ocurre y todos los años saltan las alarmas de que noes quedamos sin playa por culpa de los temporales. Una vez alterada la playa las actuaciones posteriores son infructuosas, y el deterioro continuará hasta que la erosión del mar arrastre todo el material (que apenas posee renovación) avanzando el mar hasta las construcciones o paseos marítimos como ya hemos visto en Fuentebravía, uno de los mejores ejemplos de destrucción litoral.
