Las mariposas, como todos los insectos, son animales de sangre fría, es decir, precisan del calor del sol para alcanzar una cierta temperatura que les permita funcionar correctamente, por ello las mariposas diurnas durante el día no paran y resultan muy difíciles de fotografiar. Sin embargo, llegado el atardecer nos encontramos que suelen quedarse paradas en algunas plantas hasta la mañana siguiente, es el mejor momento para la foto ya que aun hay suficiente luz y la mariposa, posiblemente no se mueva.
El Salado: algo más que un arroyo (1).Un recorrido por los paisajes y la
historia del arroyo Salado de Caulina.
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En diferentes ocasiones, hemos traído a estas páginas en las que
compartimos con los lectores nuestros recorridos por los paisajes y la
historia en torno a...
Hace 1 día

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