Una de las flores de gran tamaño más peculiares que podemos encontrar a mediados de mayo cuando ya empiezan los primeros calores es la Nigella papillosa, una ranunculácea que suele salir en prados que pueden haber estado encharcados previamente y sobre terrenos más bien pobres. La flor tiene cinco pétalos, brácteas muy divididas y sobre todo es muy grande. En la imagen vemos los capullos pero cuando fructifica recuerda mucho a las amapolas aunque nada tiene que ver con ellas. En la Península Ibérica podemos encontrar dos especies más, Nigella damascena y Nigella gallica.
El Salado: algo más que un arroyo (1).Un recorrido por los paisajes y la
historia del arroyo Salado de Caulina.
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En diferentes ocasiones, hemos traído a estas páginas en las que
compartimos con los lectores nuestros recorridos por los paisajes y la
historia en torno a...
Hace 1 día

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