Una orquídea, no rara, pero si de las que pasan desapercibida ya que no tiene vivos colores ni grandes flores es la Aceras athropophora, que a diferencia de las del género Orchis no posee espolón en la flor. Suele salir en zonas despejadas pero no demasiado soleadas de manera que las veces que la he visto las fotos no han salido demasiado bien por la falta de luz. Sus hojas son bastante grandes y no se quedan en una roseta basal sino que alcanzan de tamaño tanta altura como la planta hasta que al final se doblan por su propio peso. La flor que suele ser de color rojizo aunque a veces presenta tonalidades más claras parece un hombre colgado de la horca con la capucha para que no se vea la cara. Solamente encontré un ejemplar aunque en otras zonas como en los bordes de carreteras de la Sierra de Grazalema resulta localmente muy pero que muy abundante.
El Salado: algo más que un arroyo (1).Un recorrido por los paisajes y la
historia del arroyo Salado de Caulina.
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En diferentes ocasiones, hemos traído a estas páginas en las que
compartimos con los lectores nuestros recorridos por los paisajes y la
historia en torno a...
Hace 1 día

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