Lo bueno de los días húmedos, o las noches en el campo donde siempre encontramos humedad, es encontrarnos con estos extraños seres, los caracoles. No se pinchan con los cardos, son capaces de subir y bajar a alturas insospechadas a pesar de llevar la casa a cuestas. Este caracol fue capaz de bajarse del cardo estirando el cuello y dejándose caer hasta el suelo. Un espectáculo a cámara lenta para observar con paciencia.
JEREZ HISTORIA Y ARTE. Álbum de cromos coleccionable
-
JEREZ HISTORIA Y ARTE Álbum de cromos coleccionable. Autores: Pedro Muñoz
Rodríguez y Agustín García Lázaro.Plan Prometeo de Difusión del Patrimonio
Histó...
Hace 5 días

No hay comentarios:
Publicar un comentario