Procedente de Australia, esta higuera se puede encontrar adornando las calles de jardines de muchos lugares en el mundo. Crece muy rápidamente presentando aspectos tan prominentes como este en pocas décadas. Destaca tanto su enorme copa que abarca una gran superficie como sus troncos, formados por troncos más pequeños que se van entrelazando unos con otros hasta formar estos espectaculares pies. El nombre científico de la especie, macrophylla, hace alusión al gran tamaño de las hojas. Sin embargo aunque todo pueda parecer grande en este árbol hay algo que resulta mucho mas pequeño, sus frutos. Comparando con la higuera autóctona sus frutos son mucho más pequeños, también comestibles que alimentan a pequeñas aves.
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